sábado, 16 de mayo de 2026

LAS BOTAS APESTOSAS EN EL TRABAJO

 Me encanta cómo el empresario Christian Kullmann resumió en Manager Magazin los tipos de colegas de trabajo con lo que te encuentras: ''Siempre hay para mí dos parámetros: competencia en lo técnico y calidad de la personalidad. Hay personas que son perfectamente competentes, pero Stinkstiefel (botas apestosas): no puede surgir ninguna confianza. Y hay personas que son íntegras y simpáticas, pero no dan pie con bola. Y luego están los que tienen ambos elementos: puedo contar con ellos y también me generan confianza. Ahí hay química''.

Aunque la idea no sea original, pues puedo imaginarme que en todo el mundo haya reflexiones así sobre los colegas de trabajo, sí es de admirar la cuidadosa y creativa elección de las palabras.

miércoles, 11 de marzo de 2026

JACOBINOS, PERO DE SAN JACOBO

 Compro, por curiosidad, la revista alemana Jacobin. Fundada en 2020 ''sin siquiera una oficina'' ni ''inversores'', como presumen sus dueños, a finales de 2023 habían conseguido 8.000 suscriptores.

Habría que preguntarse para qué necesita una revista autoproclamada socialista unos inversores, ya que los inversores solo ponen dinero para sacarle rendimiento, es decir, siguen las reglas del capitalismo que tanto critican. Pero esta crítica está tan manida que cansa. Vayamos a las incongruencias subyacentes.

En este número de diciembre de 2023 que tengo en mis manos, un reportaje sobre el pensador marxista de Guyana Walter Rodney lo cita con el biensonante juicio de que ''África no es pobre por una inferioridad cultural o natural de los africanos, sino por el capitalismo de occidente''. Este reportaje con esta cita de Rodney podría haber cerrado una bonita edición de 88 páginas con el potencial incluso de doblar los suscriptores de izquierdas a 16.000, si no fuera porque los redactores incurrieron en el error de incluir un par de historias más a la revista que contradicen frontalmente al pobre Rodney.

Justo después, el redactor Michael G. Vann firma un artículo sobre el boom de las series y películas de Corea del Sur, esa perla capitalista y proamericana de Asia. Vann tan solo cita como receta de éxito el ''talento'' de directores como Bong Joon Ho (Parásitos), pero poco más. Nada acerca de las condiciones económicas que favorecen la producción de cine.

Es que acaso no hay talento de directores en África?

Se revuelve Rodney en su tumba. Cuando murió, en 1980, Corea del Sur ya llevaba algunos años de milagro económico capitalista. Pero jamás habría pensado que cuatro décadas después, una revista socialista le daría la razón para quitársela unas páginas más adelante.

En África hay talento. Lo que no hay son surcoreanos.

 

domingo, 14 de diciembre de 2025

Hay torres de control en manos privadas mientras llorais por la sanidad en manos privadas

 Qué putada, lo de la Comunidad de Madrid. Da igual lo que haga Ayuso: si el presupuesto para Sanidad baja, mal; y si sube, ya se encarga El País con la firma de Juan José Mateo de apuntar peyorativamente a que el presupuesto ''se dispara''. Pero no se dispara de cualquier manera, no. Se dispara ''el gasto público en la sanidad de gestión privada (2 de noviembre de 2023)''.

Sacrilegio! gestión privada de una cosa tan sagrada como la Sanidad! En la España sanchista nos levantamos desde hace muchos meses todos los días con un nuevo escándalo de un político golfo en un ente público. Qué digo escándalo, nos levantamos todos los días aprendiendo el nombre de empresas públicas de las que jamás habíamos oído hablar. 

Y en esto que llegó el escándalo de la clínica privada de Madrid Ribera Salud para que El País parara rotativas y, antes de que al gobierno autonómico le diera tiempo de reaccionar -como reaccionó: investigando y reuniéndose con el grupo privado para analizar la situación- sentenciar que lo privado tiene estas cosas, que corrompe a la gente. Esta obsesión de la izquierda por algo tan delicado como el sistema de salud obvia, interesadamente, multitud de sectores donde lo privado controla áreas igual de sensibles que la sanidad.

Un buen ejemplo son las torres de control de tráfico aéreo. Habrá algo tan importante como la salud? especialmente durante esos incómodos momentos de turbulencias en una noche lluvviosa y oscura, aproximándose al aeropuerto? Pues según Expansión en noviembre de 2023, 14 torres españolas están en manos de la privada Saerco y 8 bajo control de Skyway, tras liberalizarse el sector en 2010 (gobernaba, por cierto, el PSOE). Aquí es interesante recordar que la torre de control de la mayor catástrofe aérea de la historia, sucedida en Tenerife, en 1977, estaba en manos entonces del Estado.

Nada ni nadie es infalible. La gestión privada no lo es por infalible, sino por eficiente.

domingo, 28 de septiembre de 2025

Los antiamericanistas en la cueva de Platón

 Paul Maar representa con su figura de Das Sams para Alemania lo que Francisco Ibáñez con sus comics de Mortadelo y Filemón es para España. El autor bávaro concedió una interesante entrevista al periódico semanal Die Zeit en 2023 en el que reveló fantásticas anécdotas de su biografía.

Por ejemplo, contó el antiamericanismo exagerado de su madrastra en la posguerra (su madre biológica murió cuando él tenía pocas semanas de vida, porque el médico, aún con los nazis en el poder, relativizó la infección de pecho ya que una madre aria tenía que estar preparada para soportar tal cosa) cuando un soldado americano visitó el restaurante familiar. Los americanos habían ocupado Baviera y todo el suroeste alemán con el reparto del país entre los aliados tras el fin de la guerra, y, según cuenta Maar, su madrastra y muchos alemanes de la época desconfiaban del ejército americano, creyendo que los militares daban veneno (gift en alemán) a la población. En el momento en que el soldado entró en el restaurante y ofreció una tableta de chocolate a Maar, por aquel entonces un niño de 10 años, la madrastra lo rechazó con un gesto con la mano, y, cuando el soldado respondió ''oh, it's just a gift'', ella le soltó a Maar: ''encima lo reconoce!''.

Esta espléndida anécdota me viene bien para expresar lo que muchos Russland-Versteher (entendedores de Rusia, se dice en Alemania, para referirse a los que sienten más comprensión por el régimen totalitario de Vladimir Putin que por sus adversarios occidentales) provocan en mi alma cuando expresan sus opiniones. Esa mezcla de sectarismo con cerrazón, aderezado con falta de comprensión lectora o simplemente desconocimiento de lenguas.

Tengo ahora mismo un ucraniano en mi clase de alemán, al que llamaré Nikita, que representa a la perfección este tipo de antiamericanismo. No puedo descartar que uno de los motivos de su odio a Zelensky y a la Unión Europea sea el rechazo que le provoca el que el Estado ucraniano (colonia americana, dice) ''secuestre'' a sus ciudadanos para mandarlos al frente de guerra. Sin embargo, Nikita no decidió huir a Rusia, sino a la Unión Europea, a un país, Alemania, que le concede permiso de trabajo sin limitación alguna, además de un jugoso sustento económico a su familia y a él sin haber contribuido jamás al sistema de salud, de seguro de empleo o pensiones. 

De vez en cuando, en clase de alemán, les pongo cortes del telediario. Si salen imágenes del parlamento europeo, puede oirse a Nikita diciendo en ucraniano ''corrupción, burócratas!''. Si, como esta semana, ven una noticia de los drones que entran en espacio aéreo de Rumanía, Polonia o Dinamarca (esa nación poco seria y poco creíble que se juega constantemente con Nueva Zelanda el primer puesto del Mundo en el índice de corrupción de Transparencia Internacional), se le ve haciendo aspavientos y diciendo ''provocación, provocación''. Es decir, como la madrastra de Paul Maar, en su cabeza Dinamarca manda drones a su propio espacio aéreo para provocar... no sé a quien, supuestamente a Rusia. Si el informativo muestra imágenes de un descarrilamiento de tren en Alemania, como sucedió este verano, entonces hace una mueca de gracioso y se le escapa un ''Putin, Putin culpable''. 

Dinamarca a un lado, y al otro, el régimen ruso con record de periodistas perseguidos, exiliados y asesinados.

En la cueva de platón, estos Russland-Versteher no están viendo sombras en la pared. Están tumbados en el suelo, bocabajo. 

 

viernes, 22 de agosto de 2025

Por qué hay que estar en contra de la televisión pública

 Igual que los intervencionistas españoles justifican la existencia de la carísima TVE con que la tele privada manipula (jaja), los alemanes justifican la existencia del ente público (ARD y ZDF, con todas sus ramificaciones*) con que el nacionalsocialismo ocupó todas las cadenas y se hizo, sí, también, con el control absoluto de la propaganda. 

Que digo yo que menuda mierda de justificación: el régimen nazi ocupó las cadenas porque tuvo fuerza político para ello, independientemente de la propiedad de los medios.

Desde el año 2013, todos los hogares alemanes tienen que pagar una tarifa de 18 euros mensuales para sufragar la televisión y radio públicas. Antes de ese año, el pago dependía de si los residentes de una casa contaban con un televisor, radio u ordenador -obvia existencia en la era digital. En junio de 2011, mientras estudiaba en Bamberg, recuerdo que dos hombres llamaron a la puerta con un formulario para rellenar y pagar la cuota, pero les dije que no tenía nada -permítanme que me ahorre el resto de detalles de esa visita propia de las dictaduras más casposas.

Cuáles son las cadenas con que cuenta el ente público alemán? Déjenme enumeras solo algunas (fuente: Süddeusche Zeitung, 28 de agosto de 2022).

- ZDF, ZDF neo y ZDF Info.

- Das Erste (ARD)

- Phoenix (WDR y ZDF)

- Kika (ARD y ZDF)

- ARD Alpha

- Arte y 3sat (en cooperación con Francia, Suiza y Austria), con la cadena juvenil Funk.

- Nueve delegaciones territoriales de ARD

Interesante también es hablar de plata. En 2021, los ingresos para los programas de radiodifusión llegaron a 8.400 millones de euros. Irá todo a pagar programas de calidad, dirán ustedes. Bueno, algunos sí, pero también es relevante hablar de salarios de sus directivos. El peor pagado es Martin Grasmück, de la delegación de Saarland, con 245.000 euros anuales. El que más recibe es el jefe de WDR (Radiodifusión de Alemania occidental) con 413.000 euros anuales. 

Manipulación a los niveles nacionalsocialistas no tenemos, afortunadamente, pero no porque la televisión pública no quiera, sino porque gracias a Dios no hay nazis en el poder. Tenemos la manipulación que un Estado socialdemócrata quiere permitirse aunque no pueda.

Y los primeros que están en contra de acabar con estos privilegios son... adivinen. Los bien pagaos, claro.

lunes, 18 de agosto de 2025

Así que los graves incendios de España son por culpa del cambio climático

 Aparece el jefe de gobierno de mi país en los graves incendios de la península, interrumpiendo sus lujosas vacaciones en Lanzarote, y se le saca el canutazo en prensa de que es necesario un pacto de Estado contra el cambio climático. 

La coña ya no está en que Sánchez ''no es no'' ofrezca un pacto de Estado de algo. Es que su análisis parta de la base de que lo que estamos viendo tiene algo que ver con el tan manido e hiperabusado concepto del cambio climático. Los pirómanos están de enhorabuena. El líder de su país no va a invertir sus fuerzas en pillarle, sino en desprenderse de su responsabilidad.

Podríamos recordar la gran reflexión de Juan Manuel de Prada de lo obsceno de que los mismos políticos que no pueden influir nada en el precio del aceite de oliva, incrementado desorbitadamente en los últimos años, quieran arreglar el cambio climático. Qué ridículo, si los mismos activistas del clima nos recuerdan día sí y día también que es un problema global, y que por tanto un pacto de Estado en un país como España es irrelevante comparado con la contaminación del aire, agua y tierra de países como China o Pakistán. Pero esta reflexión del aceite de oliva y el cambio climático de Prada la conoce ya un porcentaje de la población.

Lo que no conoce casi nadie es lo que ocurrió en 1878 en las costas del Cantábrico. Según La Aventura de la Historia (abril de 2023), ''un fortísimo e inesperado temporal, que ha pasado a la historia como la galerna del Sábado de Gloria, provoca el hundimiento de decenas de barcos de pesca y la muerte de más de trescientos pescadores cántabros y vascos''. Cómo es posible que las noticias de la época no mencionen en ningún lugar el ''cambio climático'' como problema global causante de esa galerna? 

No se supone que estamos mejor que nunca, porque no ha vuelto a suceder algo tan letal en el literal norte en 150 años? 

Ya lo dijo el economista liberal suizo Olivier Kessler: hoy muere la mitad de la gente que moría hace 100 años por catástrofes naturales, algo ''remarcable'', teniendo en cuenta que la humanidad ha crecido en 5.000 millones.


viernes, 18 de julio de 2025

El olvido de las otras deudas pendientes

 Hoy he visitado las minas de sal de Bad Friedrichshall, a 180 metros bajo tierra, con mis alumnos de alemán. Hemos estado en todas las cámaras, incluyendo la que dedica una exposición permanente dedicada a las víctimas y prisioneros del campo de exterminio nazi de Kochendorf. Fotos, zapatos, mapas y un aseo portátil.

Para ser viernes a medio día, no está lleno pero hay más visitantes que nosotros. Además hay excursiones de colegios. Veías a los niños arriba, después y antes de bajar con el ascensor con capacidad para 12 personas.

Entonces me he acordado de una exposición temporal en el ayuntamiento de Sevilla de junio de 2023. En colaboración con ABC, se exponían portadas relativas a los atentados de ETA de los 90 y principios de los 2000. Yo estuve allí el 5 de junio de aquel año. Iba con la curiosidad del periodista que vivió de refilón, siendo un niño, esos atentados que se daban casi cada tres o cuatro días. Iba como enamorado de los periódicos - sabiduría en negro sobre blanco. Pero también como ciudadano que homenajea a las víctimas en el recuerdo.

Sin embargo, en esa media hora que pasé en el patio de la planta baja del ayuntamiento, una cosa me llamó la atención: no había una sola alma más aparte de la mía. Ningún otro visitante se encontraba en esos momentos de un lunes por la tarde en ese rincón cargado de nostalgia. Al salir a la calle veía a gente joven -demasiado joven para acordarse de los atentados de ETA-, pero también a gente de mi edad con móvil en mano, mochila, bolsa de gimnasio, alguna que otra pelota y muchas, muchas bolsas de compras por el centro. Algunos paseaban a los perros. Otros buscaban un sitio en el que tomar algo. Los mayores caminaban y charlaban en grupos de dos o tres. Andalucía en una tarde de verano. 

Entonces leo lo que la comisaria de la exposición, María Jiménez Ramos, periodista y profesora en la Universidad de Navarra, contaba en ABC: que muchos policías que morían en País Vasco asesinados por ETA eran del Sur y dejaban atrás familias que acababan volviendo a sus origenes para aguantar la tristeza de la viudedad y orfandad para el resto de sus vidas.

''Andalucía tiene una deuda pendiente con las víctimas del terrorismo'', decía Jiménez Ramos. Pero tenemos delante un grave impago colectivo de esa deuda.