martes, 29 de mayo de 2007

UNA HORA MENOS EN GALICIA

Esta carta fue publicada en ADN el 11 de diciembre de 2006, fruto de mi indignación ante otra nueva propuesta inútil de los nacionalistas, en este caso fue en Galicia. Vi mi carta publicada en el recibidor de mi facultad, cuando esperabamos a realizar unas prácticas de vídeo.

''Resulta que en Galicia, tierra del chapapote, de los incendios e inundaciones, su bloque nacionalista ha vuelto a lanzar una propuesta que sin duda alguna no busca solventar los intereses de sus ciudadanos, sino los de su propio partido. Parece mentira que en una de las regiones menos prósperas de España salga a debate el cambio de huso horario de dicha región, en vez de poner soluciones sobre la mesa a problemas que a veces reprochan al Gobierno central, unos problemas de los que solo sale perjudicado el pueblo gallego.''

domingo, 20 de mayo de 2007

CARTAS PUBLICADAS EN ADN

Aquí dejo por orden cronológico todas las cartas que el diario ADN ha tenido el gusto de publicarme, quién sabe si por falta de emisores o porque de verdad valen la pena. Dependerá de cada uno de vosotros el si os gusta o no el contenido de todas las cartas; a mi parecer, creo que todas están muy bien, a excepción de aquellas que me han retocado de manera petulante pero que al fin y al cabo han querido abrir la puerta a mis intenciones. Las dejo aquí para vuestras opiniones, además de que, como dice mi hermano el informático, ¡qué mejor sitio para guardarlas que Internet!

Aquí dejo la primera de todas. Me enteré de su publicación a la salida de la Facultad de Comunicación, por la noche, tras una larga tarde de estudio. Iba con Angela y me quedé perplejo al leer que me la habían puesto en la edición impresa. Salté de alegría ante mi primera carta al Director.

Viernes, 24 de noviembre de 2006

La religión en las aulas

''Respondiendo a un comentario del día de ayer en este diario, pienso que la religión que se imparte en nuestras aulas no es ningun adoctrinamiento del gobierno, ni tampoco una catequesis. Desconozco la edad del denunciante de este adoctrinamiento inexistente, pero al menos a mí no me dieron una religión especifica a conocer forzosamente, sino que me dieron la oportunidad de conocer las cinco religiones principales del mundo, independientemente de si algún día me diera por seguir los pasos de algunos de sus profetas''.

jueves, 17 de mayo de 2007

EL PREMIO Y LA SUERTE DEL SEVILLA

Sin ninguna duda, el Sevilla F.C está viviendo años de buen azar, que le está llevando a la conquista de los títulos más ansiados por Europa y España, y los que quedan aún por resolverse. No cabe ninguna duda tampoco en el hecho de que tiene un equipazo, a diferencia de años anteriores, y que esto, de boca de un bético, se hace más verdad todavía, porque si de algo no podemos presumir los béticos es de tener un equipo consistente en estos momentos (que sí de aficción, para mí la mejor de España).

Lo cierto es que también a estas alturas uno empieza a plantearse la buena suerte que está teniendo el equipo de nervión. Anoche se me pasó por la mente un par de veces si alomejor Del Nido llegó a vender su alma al diablo para conseguir todo esto, que ya es demasié. Del Nido, que a ojo de buen cubero es de la misma hierba que Lopera, cae bien. En estos instantes es el ídolo number 1 del Sevilla, y todavía le queda gloria a su equipo por recorrer, según él mismo augura.

Ayer miércoles yo tuve la esperanza de que el Espanyol pudiera llevarse la copa de la UEFA. El espanyol, el único equipo del norte de España que osa ostentar banderas de España en su estadio, perdió por segunda vez consecutiva, después de 20 años, la copa de la UEFA. El espanyol, que nació como oposición al Barcelona, vio como personajes cuarentones como José Corbacho rozaron las lágrimas habiéndolo hecho también hace ya 20 años, con toda seguridad. Solo he vestido una vez en mi vida la camiseta del Espanyol, y fue estando en Canada, en Côte Vertu, cuando Marc me la dejó para echar un partido contra él. Fue hace justamente un año, e intenté cambiársela antes de venir a España, pero no quiso. Sentía de verdad aprecio por el equipo de Montjuic.

Y fue ahí mismo, en Montreal, donde ví el partido entre el Sevilla y el Middlesbourgh. Lo vi con Tony, un italo-canadiense, que flipó con el partido, y no menos con la comida española que se ofrecía en aquella peña española (El Club español de Saint-Laurent). Ahí el Sevilla ganó por 4-0 en mi opinión en un fácil partido contra un equipo inglés que no dio la talla. Fue recordando el partido de ayer por lo que pensé que, con la de sevillistas que también habría por el mundo en esos momentos, el que se perdiera la copa, pobre de él... pero claro, si este año repiten, repiten oportunidad. Menudo triunfazo. Esa es la pura definición de suerte, no hay otra.

lunes, 14 de mayo de 2007

CNV EN MARRUECOS

Llevamos meses estudiando la comunicación no verbal en asignaturas como Teoria de la Comunicación, Psicología o Comunicación intercultural, y ha sido esta última la que nos ha ofrecido un fin de semana en Marruecos para disfrutar de unas minivacaciones y por supuesto, de aprender aquello de la comunicación no verbal en el mundo árabe.



Ferry de Tarifa a Tanger, con Rafa, Angela, Ana, Julia, Rodrigo, Marta y yo

Básicamente el viaje me ayudó a constatar que, en contra de lo que nos contó Trinidad Núñez en Psicología Social de la Comunicación con respecto al coche italiano que le empezó a increpar por avisar ella de que encendieran las luces (agitando los dedos de la mano) , este hecho no pasaba en Marruecos, pues vi a un coche en horas de crepúsculo cuyo conductor se asomó por la ventana para hacer el gesto que todos hacemos en España para que el coche que se encuentra cerca encienda las luces por haberlo olvidado. Al mismo tiempo se hunde la leyenda de que en Africa te persiguen hasta la muerte cuando les avisas de este pequeño defecto, jeje.

Lo que está claro es que muchos conductores en Marruecos olvidan que existen los intermitentes, y desconocen que las líneas contínuas prohíben el adelantamiento, y esto provocó que fuéramos con los cojones inchados durante el viaje de 45 km que une Tanger con la ciudad de Ashilá.

Dejando el tema de la conducción a parte, nos adentramos en la discoteca. Pero no una discoteca cualquiera: la discoteca del hotel. Llegué a entrar con Jose María y Chema y nos la encontramos vacía. Esto hizo que el camarero solo se fijara en nosotros, y nos pidiera qué queríamos de beber. Teniendo en cuenta que las copas estaban a 5 euros, yo ya estaba bastante cómodo con los pies sobre el taburete que acompañaba a nuestro tresillo. Pues bien, el camarero, para mi sorpresa, me quitó los pies del taburete con sus manos, con un gesto displaciente, en vez de pedirlo con educación, como se hace en los países desarrollados. Y no estamos hablando de un camarero cualquiera, sino con pajarita y chaquetilla torera, algó inédito si pasara en España.

En fin, muchas son las cosas que me han sorprendido. Pero sobretodo me ha chocado lo bienvenidos que son los tangerinos (y me imagino que el resto de los marroquíes igual). Bienvenidos a Tanger llegó a escucharse varias veces, aunque esto no evitó que decenas de ellos nos acosaran durante todo el fin de semana para comprar (y regatear, oh, qué buen invento) todos los artilugios que ellos mismos fabricaban o traían de la lejana China.

En fin, volví bastante contento a España, como siempre en mi regreso, escuchando la radio futbolera nada más subir al autobús, oyendo al Betis empatar al Barça aunque todo esto con 39 de fiebre, a causa de una combinación entre el olor a basura, el solano y el impuro tratamiento que se le dá al poco agua que cae en nuestro vecino país africano.

Me encantó Marruecos, pero más me gustó subir de regreso las colinas tarifeñas.


domingo, 29 de abril de 2007

TRAS UN GRAN PARÓN

Vuelvo a ponerme en marcha, en mi andadura por la web en la que posteo mis inquietudes y experiencias -con poca frecuencia, eso sí- como anuncié el primer día, pero que he abandonado tras 20 largos días en los que no han dejado de pasar cosas.

El último post, por si alguien no lo había cogido, se trataba de un refrán que alguien metió en uno de sus comentarios sobre la UDP. Probablemente fue el Puga, pero lo cierto es que en los tiempos en los que aún luchábamos por tener un equipo con futuro, ese fue un gran cántico, inventado o no, que podría habernos servido de mucho para futuros partidos.

Ahora, sin más, paso a intentar excusarme del porqué he dejado de escribir durante tanto tiempo. Aparte de la tan usitada excusa tiempo de estudios, esta vez hay una razón más. Durante la primera semana de abril estuve preparando un nuevo post sobre las mujeres. Pero algo más personal. Quería hacer una descripción, una apreciación pública de lo que son para mí las mujeres hoy en día, y mis gustos personales. Pero la enfermedad incomprensible de mi perro Draco en esos primeros días, que le condujo a la muerte, el 15 de abril, interrumpió la publicación de esa entrada, y el asunto verdaderamente me ha trastornado. Y digo transtornado porque no solo me ha dolido tanto recordar esos buenos tiempos con él, en estos 8 años, sino que desde su muerte hasta ahora habré soñado muchos días con él, algo que de verdad me repatea al levantarme por la mañana.

Cuando llegué a Sanlucar aquella mañana de abril, Draco estaba postrado ante el recién talado sauce que tenemos junto a la casa. Estaba lloviendo, y no poco, pero ante mi sorpresa, el perro seguía descansando bajo el árbol. Estaba bien acurrucado y se veía su pelaje bastante mojado, cosa que indicaba el largo tiempo que el perro había estado bajo la lluvia, sin inmutarse.

Fue muy raro, entre otras cosas porque los perros son los primeros en saltarte encima cuando llegas a casa, sea de hacer la compra en la esquina de abajo, puesto que son los amigos más fieles, como se suele decir, y siempre te reciben agradeciendo el hecho de que no los hayas abandonado. La más mínima separación de un can le supone a el mismo un abandono indefinido. Pero este perro en especial se volvía loco cuando un coche entraba por el camino del chalé. 8 años con noches intermitentes bajo el techo del garaje fueron parte de un castigo que acabaron con esa agresividad que le caracterizó en los primeros años de su vida. Normal que al ver dos faros alumbrando frente a frente a altas horas de la noche, el perro lloriqueara de alegría.

Ciertamente es muy fuerte que a la hora de tu muerte, una muerte eutanásica y ampliamente decidida, no sepas que eres sujeto de esa muerte. Ni siquiera se te ha avisado previamente para que puedas llamar a tus amigos, a tus colegas, a tu familia. Es fuerte, sí, encontrarte con un desconocido de bata blanca que ha venido a tu casa solo para clavarte un par de inyecciones, y no poder saber, más tarde, que sólo cumplía con su trabajo, que verdaderamente no era amigo de tu amo. Es difícil de tragar, que después de 8 años siendo rey en el Camino de la Pita acabaras en el maletero de un mercedes blanco, envuelto en una bolsa negra, por una simple insuficiencia renal. Es fuerte, como tú, como el esfuerzo que hizo sacar al veterinario una segunda dosis, puesto que la primera apenas sirvió para quitarte el aire.

A los que estabamos allí, el verdugo, mi padre y yo, probablemente nos dolió más ver los efectos de la inyección sedante que de la eutanásica. A mí en particular me faltaron cojones al verte con la mirada clavada en mis ojos mientras caías súbitamente de espaldas -o debería decir, de lomos- por no aguantar ese sueño que te quisimos dar a la fuerza a plena hora de comer.

Quizá podrías haber aguantado un poco más. Pero decidiste darme una lección, prepararme, alentarme, a que la muerte no es más que un paso más. Es algo a lo que siempre nos tendremos que enfrentar mientras vivamos y tengamos memoria colectiva. No aguantaste, me diste esa lección bien dada, y ahora sé qué es ver morir en mis brazos, sentir cómo de ser parte de mi familia has pasado a ser parte del recuerdo, de mis sueños.

Buga buga! capitán! perro ladrón!

domingo, 8 de abril de 2007

EXISTE EL AMOR, PERO NO EL ENLACE PERFECTO

En mis días en los que comencé a descubrir el amor, allá por la última década del pasado siglo, o quizá antes, inconscientemente, supe soterradamente que el atractivo o gusanillo que yo sentía por determinadas niñas -siempre desde una perspectiva masculina- se debía en gran medida por su físico. Esa es quizá la razón por la cual el mote de 'la guapa de la clase' era en infinidad de casos sinónimo de la 'favorita' para muchos.

A medida que todos vamos creciendo, con la memoria y conciencia algo más desarrolladas, vamos descubriendo nuevos valores y características en las otras personas, y muy en especial en el sexo opuesto, donde innegablemente, comienza a importar algo más la integridad moral y ética de los individuos, que caen fulminados por Cupido en un escenario en el que la belleza física, como ya digo, no es requisito incondicional.

Y es que como digo, independientemente del refrán popular, ''mientras más guapas, más tontas'', resulta fácilmente asumible la idea de que es imposible que la actitud y personalidad de la 'chica Bond' de un grupo de personas arraigue gusanillos en la práctica totalidad de los miembros de sexo opuesto en dicho grupo, pues resulta evidente la gran variedad de gustos, prioridades y estilos de vida que cobijan en su interior los seres de este mundo, y son precisamente estos elementos los que forjan la unicidad de la personalidad de cada uno.

Con esto arranco lo que puede ser la teoría que más se acerca al mundo en que vivimos, inmerso en la era de la imagen. La juventud, y muy en especial la de Occidente, no está ni mucho menos preparada hoy en día para empezar, llevar ni terminar con una relación sentimental dignamente. Más bien está preparada (o casi instruída) para llevarse al coche a la primera rubia vislumbrante un viernes noche para conducirla a cualquier descampado. Los encuentros amorosos y flechazos en un curso para recuperar el carné de conducir o en plena cola de un parque de atracciones son solo producto de Hollywood. Aquí todas y todos están pillados, señores, y los únicos que quedan libres son los que, a falta de posibilidades, solo les queda su encantadora personalidad.

Pero... ¿qué hacen aquellos angelitos y santas que, por imposibilidad de ligar por su simple físico nunca renuncian a la posibilidad de la conquista de alguien amado? Pues fijarse en esos eternos parámetros que suele dejar caer la sociedad con el fin de orientar al amador/a hacia el truquillo de conseguir al amado/a. Eso es, en muchos casos, un rotundo error. Uno debe ser bueno y parecerlo, y apoyándonos en ese refrán, uno debe saber manejárselas para conquistar a su amor. Hasta ahí es cierto, pero siempre que no se utilicen herramientas desconocidas, y sobre todo, herramientas que nunca haya usado, pues la chapuza, aunque temporalmente invisible, puede ser perjudicial para ambos, y muy en especial para el 'conquistado', que es casi siempre el estafado. Pero... ¿porqué estafado? pues simplemente porque si el amador trata de ser alguien que no es... esa relación no puede llegar nunca a nada.

Y eso me recuerda el tema de la sensibilidad. Esta es una característica que todos tenemos, unos más forjada que otros, pero todos la tenemos. Uno no puede aparentar ser muy sensible, pues aparte de ser un gesto mezquino es algo que no tiene nada que ver con el amor. El amor es un sentimiento, y está para sentirse, no para aparentarse.

He de reconocer que mi sensibilidad es dura y virtualmente nula. No es que sea infeliz, esque hasta en los momentos alegres siento una gran llamada a la contención. Pienso tanto en el futuro que me preocupa mucho mostrar mis sentimientos. No me gusta ser sensible; no me gusta llorar ni reír en público, debido a una especie de variante del famoso 'que dirán'. Si río, siempre habrá el típico tonto que se meta contigo, que diga: no me gusta como ríes, o tu risa es exagerada, o... ¿y esa risa?; o siempre habrá el típico pesado que cuando llores, ese momento en el que solo deseas reflexionar y estar solo un momento, te pregunte hasta la saciedad ¿qué te pasa?... vamos, para aquellos que no captan el mensaje de que para un momento así solo hace falta dejar que el que llora se desahogue.

De todas formas tengo la impresión de que esto solo pasa en determinadas culturas. Uno puede tener miedo de llevar un bocadillo al colegio en EE.UU, ante la amenaza de que se lo roben; otros pueden tener miedo en Marruecos ante el dilema de si llevar el burka o no. Y aquí en España, por desgracia, somos tan borregos que con tal de impresionar a una chica hace falta hacer el ganso, o lo que sea, para conquistarla. Eso conlleva que nuestra sociedad se comporte en centros comerciales, cines y playas de una manera muy uniforme, atendiendo a unas actitudes globales.

jueves, 5 de abril de 2007

RENACERÁ DE SUS CENIZAS

Anómimo dijo...

Negras tormentas agitan los aires
nubes oscuras nos impiden ver,
aunque nos espere el dolor y la muerte,
contra el enemigo nos llama el deber.
El bien más preciado es la libertad
hay que defenderla con fe y valor,alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación
alza la bandera revolucionaria
que llevará al pueblo a la emancipación.
En pie pueblo obrero, a la batalla
hay que derrocar a la reacción.
¡A las barricadas, a las barricadas,por el triunfo de la UDP!
¡A las barricadas, a las barricadas,por el triunfo de la UDP!


22/1/07 5:34 PM