viernes, 3 de diciembre de 2010

LA PROPIEDAD

Juan Pablo, David y María están en Facebook, ese gran fenómeno social. Un día, Juan Pablo publica en su tablón: ''Me lo voy a pasar de puta madre en la playa''. David, que está muy jodido porque tiene que quedarse en la ciudad para trabajar todo el verano, contesta a esta entrada: ''Pues esperemos que no te roben el bañador y te quedes en pelotas, como pasó el año anterior''. María no sólo ríe la gracia a David, sino que hace click en ''me gusta''. Juan Pablo se enrojece, y en menos que canta un gallo elimina el comentario de David como medida preventiva ante una temida cadena de humillaciones. Tiene suerte, porque como es una entrada de Juan Pablo, le pertenece, y por ende, también le pertenecen las opiniones subsiguientes. Han entrado en su 'casa' y él tiene capacidad para borrar. Ni David ni María, sin embargo, pueden borrar las entradas que Juan Pablo libremente publica.

Hete aquí la importancia de la propiedad. La propiedad garantiza el derecho de honor. Pero también otras muchas cosas. En una entrevista que hice a Carlos Alberto Montaner en septiembre de 2009 con motivo del reportaje de Intereconomía sobre el 50 aniversario de la revolución cubana, el periodista exiliado me contó que las revueltas estudiantiles de los 60 y 70 en España se fraguaron gracias a que Franco había concedido a la universidad el rango de institución privada. Añadió que es algo que se diferencia de las ''dictaduras de corte marxista'', donde todo está totalitarizado, estatalizado.

La libertad, la propiedad, engrandecen al hombre. Le dan libertad. Lo demás es todo ruido de cadenas.

2 comentarios:

Mercedes dijo...

El que diga que la propiedad no es importante, miente. Ahora....¿existe realmente la propiedad en Facebook???

Un beso expropiado! ;-D

razonemos dijo...

Sí, Franco dio autonomía a rectores franquistas. Así, cualquiera.

También debió de tener algo de culpa en la terrible represión que sufrieron los universitarios, que no rectores, que luchaban por una verdadera autonomía.

Por favor, si al final habrá que darle las gracias a Franco por vivir hoy en democracia...