viernes, 16 de noviembre de 2007

INSTANTES

No es que me haya quedado sin recursos, esque me he quedado mirando entradas antiguas y a decir verdad las que hacía a comienzos de año eran mucho más interesantes que las de ahora, y hay una en la que recité unas líneas de J.L Borges, que son las que pongo a continuación.

"Si pudiera vivir nuevamente mi vida... En la próxima cometería más errores,sería más tonto de lo que he sido,de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.Sería menos higiénico, correría más riesgos, haría más viajes,contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos. Iría a más lugares a donde nuca he ido.Comería más helados y menos habas,tendría más problemas reales y menos imaginarios.Yo fui de esas personas,que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida;claro que tuve momentos de alegría. Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos;no te pierdas el ahora.Yo era de esos que nunca iba a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas. Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría así hasta concluir el otoño...Daría más vueltas en callecitas, contemplaría más amaneceresy jugaría más con niños, si tuviera otra vez la vida por delante. Pero ya ven, tengo 85 años y sé que me estoy muriendo...".
(José Luis Borges).

Hay motivo para volverlo a poner. Además de mi tristeza e incredulidad por la muerte de mi perro, único testigo animal del fallecimiento de mi otro perro, ambos delimitadores de una buena época, está el hecho de que haya comenzado una nueva vida aquí en Madrid, vida que tengo que aprovechar y a a que he de acostumbrarme, pues pese a tener 20 años y haber pasado ya por 3 universidades, aquí pretendo quedarme.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

OLE LOS COJONES DE LA JUSTICA DE DONDE QUIERA QUE SEA.

Un pederasta fue “condenado” a trabajar en una guardería

Los niños avisaron a sus padres de los abusos de los que eran víctinas por parte del depravado sexual.

En Alemania, un convicto condenado por pedofília, fue remitido a prestar servicios comunitarios en un centro infantil. La “sanción” fue impuesta por la propia voluntad del reo, quien abusó de varios menores dentro de la guardería.


La justicia de la ciudad bábara de Osnabrück, procesó al pederasta por abusos graves, al que condenó al pago de 3 000 euros, pero como no tuvo para pagarlos, se le obligó a prestar 720 horas de trabajo social.


Inicialmente se lo asignó a laborar en una granja, ante lo cual alegó que no podía realizar labores pesadas por razones médicas, por lo que solicitó a la asistenta social que lo trasladara a un jardín de niños. La funcionaria aceptó la propuesta sin revisar el expediente del pederasta.


La falta fue descubierta luego de que varios niños del centro infantil, contaran a sus padres que el hombre abusaba de ellos. Los padres de los menores iniciaron un nuevo proceso, cuya audiencia dará inicio el próximo martes.

Falete dijo...

lo que habia que hacer era meter a esa funcionaria en una guarderia a oscuras, para que firmara más sentencias sin mirar qué coño ponia, ¿no te parece?