jueves, 3 de julio de 2008

NUESTRO SECRETO

Después de varios días ofuscando la soñada realidad de acabar en una gran cadena mediática, pensando quizá en futuras reprimendas -toda empresa tiene sus confidencias -he decidido que no sería tan grave admitir aquí, incluso jugándome mi subjetividad independiente, que soy el nuevo becario de Intereconomía.

Por ahora, la única manera de que me reconozcáis es tras la cristalera de la pecera de informativos, todas las tardes, desde donde se hacen los boletines horarios. Con folios en la mano, móvil en la oreja, corro de aquí para allá, de allá para acá, al mando de mis coroneles. Soy uno de esos títeres clásicos que parecen adornar la espalda del anchorman aparentando calma. Pues bien, como uno más de ellos, puedo decir que somos alguien: os contamos lo que está pasando.

Poco a poco, cuando el editor empiece a fiarse de mí, empezarán a colgar las narraciones que, como cada tarde, voy haciendo en la sección internacional, y que tantas veces han omitido porque, como su propio nombre indica, Intereconomía se centra en Mercados y macroeconomía global.

5 comentarios:

Silvia dijo...

Pero en qué cadena???? Me gustará mucho verte en los informativos, aunque solo sea de fondo, pero será difícil reconocerte, porque los cristales no son muy claros... Hubo un tiempo en que pensé que las personas que estaban detrás de ese cristal, estaban ahí solo para adornar, como dices, jejejeje.
Bss

alotmo dijo...

Pues suerte en tu nueva andadura. Si algún día necesito un experto en temas macroeconómicos (yo he olvidado todo lo que me hicieron estudiar, excepto la Curva de Phillips y el modelo IS-LM que me tuve que estudiar mil veces XDDDD)

Y mantengo que las bodas, salvo raras excepciones, son un coñazo.

Buen finde

alotmo dijo...

...te lo diré (faltaba en la frase central que es viernes y estoy tonto)jo jo jo

Un abrazo

ChusdB dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ramon Biosca dijo...

Enhorabuena! Lo pongo aquí para que conste. A ver si de una vez por todas puedo pasarme por Castellana y nos tomamos algo, coño.