martes, 21 de octubre de 2008

PRECIOSO CORAZÓN TURBULENTO

Venía hoy para casa cuando, cerca de mi calle, veo un Seat Ibiza nuevecito con dos banderas comunistas en el dorso. Cúal fue mi sorpresa al ver que al volante iba ceñida una palanca de estas antirrobo, cuyo nombre técnico sabrán mejor los fieles defensores de la propiedad privada.

Pero en fin, no quiero escribir hoy de lo que me irrita de este mundo. Hoy quiero dejar clara mi rotunda felicidad, mi amplio subidón de ánimo. En estos últimos días he aprendido a ser más humilde y al mismo tiempo más seguro de mí mismo. Resulta, además, que de dos semanas hasta ahora he estado experimentando un fenómeno que sólo había visto en las películas hasta ahora. A decir verdad ya lo he experimentado alguna vez, pero hace tanto tiempo, que este caso me viene grande... me viene grande...

Empecé a fijarme en ella al tercer día de clase, cuando se me empezaban a repetir las caras de 1º de Periodismo. Durante toda la semana la observaba con admiración y curiosidad, luego con ansia. A partir de la segunda semana empecé a percatarme de actitudes extrañas (me copiaba el tipo de sudadera, se sentaba en el mismo sitio que yo aun en el bando opuesto, preguntaba seguidamente a mí...), al final acabamos intercambiando miradas hasta que en esta nueva semana hemos alcanzado el punto álgido de la pasión. Sí, en efecto, se llama pasión. Nuevas miradas, pero más largas y duraderas, contrastadas con las de los demás alumnos y alumnas -que no alcanzan el nivel de madurez, atención, inteligencia, misterio y todas esas cosas que yo estimaba en una de mis pasadas entradas de blog- se cruzaban a lo largo y ancho del pasillo que recorre el profesor de arriba abajo.

Precisamente el profesor de primera hora, que está peor que un cencerro, nos ha entregado unas postales Dios sabe para qué, con la excusa de que como somos periodistas tenemos que aprender a seleccionar las noticias. Ella me ha hecho el gesto de entornillar el índice sobre la frente, sonriendo. Yo le he respondido como he podido, como un auténtico imbécil, pero con la sonrisa también sólida. El profesor empezó a categorizar los ojos de todos los alumnos, llegó a mí y dudando me dijo que los tenía claros. A la compañera de ella le hizo lo mismo. Al final de la clase, cogí la postal y se la dediqué con una frase espero nunca olvidará -¡Gracias!- me rió.

Al menos, tengo toda la tarde con sonrisas por delante recordando la carita, colorada, que se le puso al leerla, antes de que yo regresara a mi sitio.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Ahora,F. alargando los segundos para que dure...

Silvia dijo...

Uyuyuyuy q el Rafa se nos enamora!! jajaja
Por cierto, no estoy en Tordesillas, estoy en mi pueblo, esque los contadores cada vez dicen que estoy en un sitio diferente, eso sí nunca ponen donde estoy exactamente.
Bss

Falete dijo...

Eso voy a hacer, X. La verdad que le estoy cogiendo gustillo a las miradas en detrimento del diálogo.
Bueno Silvia, da igual donde estés, yo voy a imaginarme esa preciosa provincia como un todo, al final todo es tan pequeñito... y sí, puede que esté enamorado :D
besos

Mercedes dijo...

Qué bien! Llego aquí después de haber pisoteado miles de hojas secas, y encuentro un blog en pleno estallido primaveral!! Qué alegría...

Espero que la cosa prospere y sigan creciendo las flores!

JMEC dijo...

gracias por opinar,en asuntos de amores mejor no digo nada,de obama mejor que salga,por que makeyn es igual que buchs y tendriamos otra guerra,ahunque siempre manda el pentagono por los miles de millones que mueven con el armamento,la policia tiene que cobrar bien por que si no se hacen corructos,lo de garzon lo veo mas de aqui estoy yo,por que si tubieramos que desenterrar los de la segunda guerra mundial que pasaria, bueno si no te importa seguire pasando,suerte en esa miradas.........

Miguel Pérez Martín dijo...

me he debido de equivocar de blog...imposible, lo tengo en Favoritos y ese no se equivoca... Falete romanticón y primaveral cual soneto bucólico de un Bécquer recién salido de ver una peli romántica!!! Me alegro un montón de ver entradas así en tu blog, pero vamos después dirás que soy yo el que dentro de ná está en La Tronera... Como verás, tó cae encima! Un abrazo!