sábado, 4 de julio de 2009

SIN CARISMA Y CON PAPELES

La semana pasada, los militares del Ejército español colgaban una bandera española de la Cruz del monte Gorbea, uno de tantos en el País Vasco. Hacía Sol, unas nubes de Springfield y la claridad de la luz daba a sus uniformes un color de cuartelillo más inadmisible que nunca para los nacionalistas vascos. Cuando saltó la noticia y llegaron los primeros reproches a la ministra de Defensa, desenchufé del todo con la historia, convencido de que era de esas que enredan a la gente y tapan los verdaderos problemas de la ciudadanía.

Pero es que hoy los medios han vuelto a abrir sus portadas con el monte Gorbea. Esta vez, la niebla ha confundido la Cruz con la Torre Eiffel, ha cambiado las boinas verdes por las negras y ha despistado al personal descolgando las rojigualdas para esparcir las ikurriñas por lo ancho y largo de la cima del monte.

No ha faltado Íñigo Urkullu en el festín nacionalista, quien ha asegurado que ''Euskadi no es Perejil ni lugar para clavar signos de conquista''. Lejos de eludir el análisis, me he lanzado a preguntarme cómo es posible que hayamos llegado a un punto en tiempo récord en que el líder de un partido como el PNV necesita leer un papel y hacer una pausa para hacer llegar al público tan cortita -en las dos acepciones del adjetivo- aseveración. Pero esto es trasladable a los demás líderes políticos. De González al payaso de Zapatero, de Aznar al blandito de Rajoy, de Anguita al falso Cayo Lara, de Pujol al invisible Mas, etc.

Es la contradicción del independentismo radical: Querer ser un país independiente y serlo al mismo tiempo, poniendo encima de la mesa todas las reglas de un juego sucio que confunde a las masas y provoca la desgracia de la incorporación de nuevos cachorros a ETA, animados día a día a seguir luchando por la causa vasca antifranquista.

7 comentarios:

Mercedes dijo...

No sé si ya te hice hace tiempo un comentario parecido, pero desde que el MUY independentista Carod Rovira aceptó/apoyó/consintió tener un presidente de la Generalitat andaluz (es decir, "extranjero" desde su punto de vista), el independentismo perdió el "IN" por el camino...

Sabes que no soy independentista, pero me fastidió (por no escribir otro verbo más malsonante) esa falta tan descarada de coherencia e ideales. Vamos, que se le vio el plumero.

Como siempre, bien escrito, Falete, con los pies en el suelo y la cabecita funcionando al 200%! Besoootes! ;-)

Anónimo dijo...

Que pensaban que iba pasar si ponian la bandera de España en lo alto de una colina del Pais Vasco? Es como si un tio del Ku Klux Klan se va al Bronx con un cartel de "muerte al hombre negro". Blanco y en botella, la cosa es putearse hasta ver quien salta primero...lamentable estos debates superficiales

Falete dijo...

Está clarísimo, Merce. 'Money talks'. ¿Desde cuándo los españoles votan al cabeza de lista, y no al partido? ¡Nunca!

Aquí en Andalucía pasa algo parecido. El abuelete Chaves se nos fue (no al Cielo, a Madrid) y ha pasado a gobernarnos un madrileño llamado Griñán. Curioso trueque. Pero aquí seguirán ganando los mismos porque vivimos en una republiquita unipartidista. Y hay del 'perdedor' que lo cuestione...

Falete dijo...

Anónimo, hay una 'ligera' diferencia entre el KKK y el Ejército español. Lo que no distingo muy bien es a ETA de las Panteras Negras, mira tú por donde.

Un andaluz no deja de ser andaluz en País Vasco, y País Vasco no deja de ser España. No sé por qué colgar una bandera de España en España es una provocación. Provocación sería colgarla en Gibraltar en medio de una guerra Inglaterra-España.

Pero vamos, estoy de acuerdo contigo en que este debate es estúpido.

Chus dijo...

Apostillando a Mercedes, Falete,...un "extranjero-andaluz",Montilla y un "charnego"(que todavía duele más) Carod..."Dime de qué presumes y te diré de qué careces" (¡Y cómo les duele!)

Falete dijo...

jajaja, hay que ver las dos catalanitas, puro carácter!! Sí señora!

Anónimo dijo...

la gente es de donde nace, de donde vive y de donde muere, la tierra no es de nadie y es de todo el mundo