domingo, 26 de julio de 2009

CONFUNDIR LOS LÍMITES DEL LIBERALISMO

No me gusta tirar piedras contra mi propio tejado, y a mi edad es poco recomendable. Pero es que ya, bajo ese tejado, es difícil vivir. Y confío en una pronta mudanza. Nuevo anuncio editorialista de Intereconomía, en el intermedio. Un montón de fotos de gays y lesbianas caen sobre una mesa, y una etiqueta enuncia: ''28 de junio, día del orgullo gay''. Vuelven a caer varias instantáneas de matrimonios heterosexuales y una hoja las cataloga: ''364 días del orgullo de personas normales y corrientes''. ¡Normales y corrientes! Y el anuncio cierra el telón, con el toro pisando el eslogan ''Intereconomía, con la verdad y la libertad''.

Es una pena, porque todas las exquisiteces que la cadena puede granjarse en programas como El gato al agua de boca de Javier Nart y otras personas librepensadoras quedan anuladas con una línea editorial que es excluyente, tanto de las personas homosexuales como de aquellas que están hartas de la telebasura circundante, y que podrían encontrar en Intereconomía un buen refugio, sobre todo con programas excelentes como A fondo, con Enrique de Diego.

El liberalismo, puramente entendido, tiene que defender el primer derecho de todos los hombres, el de la libertad, una libertad que no coarte la de las demás. Yo, que entiendo así el liberalismo en que me escudo, no puedo entender la práctica del aborto. El aborto es un ejercicio que se entiende equivocadamente como libre, porque no tiene en cuenta la opinión de un ser incapaz, no por ello descartable. Y es evidente que con una postura totalmente homófoba, la televisión que rechaza abiertamente la nueva Ley del Aborto está ajustándose a los cánones de la Derecha histórica, en vez de regenerar la posición liberal de nuestro tiempo: ''Haz y dejar hacer''.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

GRANDE RAFA, GRANDE!!

Mercedes dijo...

Lúcido y objetivo, Falete! Eres mi periodista favorito! ¡No cambies, porfa!

Resulta que yo también pensé lo mismo...

Y también me molesta que esta cadena ponga a toda España en contra de los catalanes, cuando la culpa de lo que pasa es de los gobernantes (una palabra que les viene grande a casi todos) y no de la gente...

Un beso lleno de admiración anfibia! Muamua!!!!