lunes, 18 de octubre de 2010

AHORA O NUNCA

Casi no queda ningún medio de comunicación crítico con el Gobierno que no alerte de una rebelión contra Zapatero en caso de hundimiento electoral en las catalanas y municipales de 2011. Una rebelión de los barones y pesos fuertes de su partido.

El sistema autonómico es la mejor manera de garantizar que los favores sean devueltos, y mientras han sido los jefes de Gobierno regionales los que con sus políticas han alimentado durante años el voto al PSOE, es ahora Zapatero el encargado de frenar una previsible debacle en todo el territorio nacional.

Pero esa debacle ya no depende de crisis internas ni de los favores en sí, ni de esfuerzos exclusivos del partido. Es el pueblo español el que puede decir no a Zapatero y en consecuencia luego serán los barones los que le digan no. Quién sabe, ya sé que es raro en nuestro país, que sólo pasa en Inglaterra o Japón, pero podría darse el caso de que unos señores diputados socialistas sorprendan en una sesión de control al Gobierno al presidente apoyando una moción de censura del PP.

Dos citas electorales en menos de un año. Es ahora o nunca. España, despierta.

domingo, 17 de octubre de 2010

ADIÓS, CELESTINO

Un ministro que ha tragado mucho

Como dije hace justo un mes, el Gobierno se prepara para la salida de Celestino Corbacho. Tampoco hacía falta ser un Rappel, pero vamos. La pregunta ahora es quién le sustituirá, y podemos preguntárnoslo durante el tiempo que dure el factor sorpresa. Hasta el miércoles.

En mi opinión, hay pocos candidatos, porque el PSOE actual no ofrece muchos solucionadores, y los primeros, de haberlos, deberían apuntar para empezar al primer sillón azul del ala izquierda del Congreso. Uno de ellos es Antonio Hernando, portavoz municipal del partido en las Cortes y por edad buen candidato a dar un aire de renovación a este Gobierno en punto muerto. Otra posibilidad, nada despreciable tratándose de Zapatero como jefe, es que acabe triunfando una mujer, y una de las posibles es Elena Valenciano, que aunque bastante maleducada durante las sesiones de control al Gobierno (da la espalda a los diputados para hablar con otros en medio de una alocución), ha sabido librar la batalla al Partido Popular y se ha defendido bien con argumentos a la hora de salir en televisión.

El miércoles conoceremos al que puede que sea el último ministro de Trabajo de Zapatero hasta las elecciones de 2012.

RESPONDER A UN DESCONOCIDO

Me fui de España pensando, entre otras cosas, que dejaría atrás el desdeñoso comportamiento de la gente que, por la calle, sin conocerte, te interpela, se burla o directamente te toca. Sin llegar a los dos últimos casos, que aún no he visto o no he querido ver, ayer un alemán me faltó, en mi opinión, al respeto, al dirigirme la palabra.

Yo llevaba mi bicicleta por la acera y paré en un semáforo que, a las 22:00, estaba cerrado para los peatones. Al otro lado de la calle, un grupo de cuatro jóvenes (como siempre los valientes van en grupo, especialmente si hay féminas en él) hizo un gesto despectivo a ambos lados de la calle, en un aspaviento que en realidad se regocijaba de la ley, y cruzó en dirección a la acera en la que yo estaba. Yo seguí esperando hasta que el muñequito verde se encendiera. Seguía, en definitiva, el ejemplo alemán, el de una sociedad que aún no ha llegado al relativismo absoluto.

Cuando estaba a menos de dos metros de mí, el más gordo de ellos me gritó: ''¿Eres el más rápido de nosotros y te quedas quieto?'', como si dijera subrepticiamente: ''¿Cómo puedes ser tan pringado, si encima tienes una bicicleta?'' El Amo del Universo, como lo llamaría Tom Wolfe, sólo recibió de mí una leve sonrisa condescendiente, pero cosechó las carcajadas de sus acompañantes, lo que me llevó a pensar que no había entendido la totalidad de la frase.

Después de haberle sonreído, pensé si no hubiera sido mejor no mirarle, siquiera dirigirle la mirada. Hacer como si pasara o no entendiera. También pensé en la idoneidad de haberle hablado en español y aprovechar que no me hubiera entendido para decirle de to menos bonito.

No sé, sinceramente, qué es mejor hacer en estos casos con estos invasores.

viernes, 15 de octubre de 2010

DIARIO DE UN RESUCITADO

Querido diario,

Hoy he descubierto el siglo XXI. Todo es muy moderno, pero por otra parte ya no quedan excelsos. La mayoría de la gente es vulgar, y todos, incluso los príncipes, viven en hogares llamados ''pisos'', si bien para algunos privilegiados, bastante grandes. Madrid tiene cientos de pisos de gran altura, y ya no es lo que era. El trato con la gente es algo más incómodo que en el siglo XVIII, porque ahora se lavan a diario y raro es ver a alguien sin su perfume sintético. En resumen, que el olor no es natural y mi presagio es que su personalidad tampoco es natural.

Pero ninguno de estos obstáculos superficiales me preocupa más que una desventaja sustancial: Cuando pregunto a alguien si me conoce a mí, José Manuel de Vicálvaro y Gómez, marqués de Ponomeo, todos alzan la cabeza al cielo, y no precisamente en espera del divino castigo, que es lo que merecería gente tan inculta, sino para hacer como si pensaran, cuando en realidad no tienen ni santa idea. Unos pocos han acertado, pero para sorpresa mía, para ellos Marqués de Ponomeo no es más que una parada más en esa red subterránea, vasta y compleja que erróneamente llaman ''metro''.

En fin, que con estas palabras sólo me queda recordar, tristemente, las sabias palabras de Francisco de Quevedo: ''Terror y angustia más allá de la muerte''

J.M.V.G

martes, 12 de octubre de 2010

BECARIOS PELIGROSOS

No sé quién será el becario privilegiado que ha conseguido prolongar sus meses de práctica veraniegos en El Mundo hasta llegar a octubre, pero si yo fuera el jefe de redacción, replantearía la oferta. Hay veces que las prisas no pueden justificar errores lingüísticos, y menos cuando esos errores se dan en los titulares.

En esta noticia de elmundo.es vemos, en el pie de foto, que a la ministra de Defensa se le trata como ''La Chacón''. Por si fuera poco, más abajo, en el 'lead' de la noticia, se dan dos razones por las cuales los abucheos a Zapatero son menos sonoros este año. Una es la lejanía del público, lo cual se entiende. Otra, la ''ausencia de pantallas'', lo cual no se entiende. Pienso yo, ahora, con toda la humildad del mundo, que hay algo sagrado en el periodismo, y es que el titular se entienda.

LAS TRIBULACIONES DE UN ESPAÑOL EN ESLOVAQUIA

Hay en este bonito país de Centroeuropa muchas semejanzas con el resto del continente, y también, como es natural, algunas peculiaridades que nos llevarían a afirmar que ''Slovakia is different''. Me dispongo a contar algunas cosas que el interesado deberá tener en cuenta si desea viajar a este lugar en el futuro.

Para empezar, diré que nunca me habían robado con tanta elegancia. En un restaurante rústico no lejos del centro de Martin, al norte del país, pedí una dorada con verduras. En Eslovaquia es divertido ver que los precios no son redondos, sino que apuran hasta el último céntimo. Por ejemplo: vino de la casa, 0,52 euros. La dorada de marras, 3,58 euros. A partir de ahí, al sumarle la guarnición, las matemáticas hacen el resto y el precio total se 'normaliza'. El robo vino después. Cuando ya habíamos pedido lo que queríamos comer, el camarero se acercó a nuestra mesa y con ademán cortés quiso nuestro aval a que el coste del plato ascendiera un poco porque el pescado pesaba ''un poco más''. Cuando recibimos la cuenta, la dorada había costado el doble, casi nueve euros, porque por cada 10 gramos extra había que pagar un suplemento y me habían clavado 13 suplementos. Vamos, que el animal en cuestión pesaba 130 gramos más de lo normal. Casi ná.

Una vez en casa de mi amigo Rado, me ofrecieron chocolate caliente, en vista de que yo siempre rechazo café y té. No me quedó más remedio que rechazar también el chocolate, porque por la experiencia que tuve en Lituania, sabía que lo iban a hacer con agua caliente. Rado me confirmó que sí, que lo hacían con agua y no con leche.

Para matar el aburrimiento del domingo fuimos a unos cines donde ponían películas en inglés, pero como éramos los dos únicos en todo el cine (sólo había una pantalla, pero el edificio imponía respeto) nos quedamos sin película: no proyectan bajo un mínimo de 10. Pasó lo mismo en el otro y último cine que hay en Martin. Vimos El laberinto del Fauno en casa.

miércoles, 6 de octubre de 2010

MATAR A UN GUSANO

Matar a un gusano es como vengarse antes de llegar al ataúd. Es iniciar esta guerra sin cuartel que es la vida. Hacerlo en la cocina es aún más cínico, porque si el animalito no es comido parece que matamos por matar. Pero hoy he querido hacer un experimento, y como he visto que una larva blanca con cabeza amarilla y puntitos negros se acercaba al fuego, no he hecho otra cosa que apartar la olla, coger al pobre inocente y posarlo sobre la cocina. El intruso blanquecino ha empezado a moverse 10 veces más rápido de lo normal, a retorcerse, girarse, y todo eso en silencio, sin decir ni mú. Después de cuatro segundos exactos, el insecto se ha paralizado, estirado y con el vientre (o el lomo, quién sabe si ha muerto bocabajo o boca arriba) quemado.
Todo esto me ha impresionado mucho y de repente se me ha pasado por la cabeza La metamorfosis de Franz Kafka y me he preguntado si no sería el gusano la reencarnación de alguien salvaje... pero no tan salvaje como yo.