jueves, 12 de junio de 2008

EL NAUFRAGIO PERSONALIZADO

Me quedan 2 páginas. Tengo que acabarlo como sea. Es Una ciudad flotante, libro de Julio Verne. Me resulta algo difícil, pues son muchas las faltas de ortografía de las que la editora del 175 aniversario del escritor francés no se ha ocupado de arreglar, y tengo que ir bastante lento, para no caer en la trampa de interiorizar estas palabras.

Cuando lo cogí de la minibiblioteca que montamos con toda la colección del escritor de aventuras, imaginé que el libro trataría de una ciudad tipo Atlántida suspendida sobre el mar. Nada de eso. Hace ya más de un año que abrí las primeras páginas y me llevé una sorpresa. ''¡¡Bueno, a alguna aventura desconocida conducirá esta preciosidad de cuento!!''. Nada más lejos de la realidad. El Great-Eastern, barco en el que el autor trata su autobiografía ficticia, junto con otros personajes, no es más que el escenario de un diario tan ficticio como el argumento del libro.

Hubiera deseado que el Gran Oriental tuviera algún percance, por estúpido que fuere, a lo largo de la travesía, como depararse a sí mismo el destino del buque Lérida, posiblemente el pasaje del libro que más expectativas creó para mí.

No es que sean novelas para niños, ahí tenéis el séptimo número de Harry Potter conquistando las almas más avezadas; es que son novelas sin intriga, y si a esto se suma mi reciente atracción -desde que al inicio del curso Pilar Bellido me diera una patada para sacarme a los arrabales bibliómanos de Esparta- por las obras reales, históricas y políticas, las novelas de Julio Verne tienen para mí, a partir de ahora, nulo interés. Con todos los respetos a tan admirable escritor, culto donde los haya.

Esta noche, entrevista a Vicente Ayuso, estudiante de Derecho en la Universidad de Sevilla.

3 comentarios:

Vicente dijo...

Hoy viernes 13 de junio será la entrevista, anoche me sentí indispuesto. Gracias por cambiar el fondo, éste hace más fácil y placentera la lectura.
Ciaoo cuídate.

alotmo dijo...

Mi último acercamiento a Julio Verne fue muy farragoso y coincido contigo en el rechazo temporal a sus libros. Hasta que me quede si qué leer y vuelva a recurrir a los "libros de váter" (dícese de los libros que me leo cuando no tengo otra cosa, aprovechando mi lento tránsito intestinal)...
Buen finde.

Falete dijo...

ajajajajajaj q arte XDDDD libro vater, exactamente. pero sobre todo coincido contigo: cuando no haya qué leer, ahi tengo la estantería de ''colecciones Julio Verne''... 'pal sosio'
Buen finde!